Principal  / Esferas de piedra / Donaciones/ Galería de esferas / Reportajes / Videos/ Rincón literario/ Links

(Capítulo VII)

¿Qué tamaño tienen las esferas?

 

“Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible”

Hermann Hesse (1877-1962)

 

Ilus.7-1 Exposición de esferas en la sala Doris Stone del Museo

Nacional de C.R (2010) El diámetro del fondo supera los 2 metros

            Las mediciones nos muestran un amplio rango de tamaños, cuyo espectro varía de 2 centímetros hasta los 2.57 metros de diámetro, por ende su pesos oscilarán desde unos cuantos gramos hasta superar las decenas de toneladas.

 

            La utilización de una banda tan ancha de diámetros, pesos y volúmenes en la fabricación prehispánica de esferas, amplifica también los horizontes de su uso y significado.

            La mayor cantidad de las esferas registradas concentran sus diámetros en el rango de los 80 y los 120 cm. Otras presentan tamaños superiores a los 150 cm., las más grandes llegan a los 2 metros hasta alcanzar la descomunal proporción de 2.57 metros de diámetro.

 

Ilus.7-2 Colección de esferolitos Museo Nal. (2010)

Provenientes del Delta del Diquís. La pieza a)

mide unos 5 cm. y la c) 25 cm. aproximadamente.

            Esferas de aproximadamente 60 cm. y menores se convirtieron (por su relativa liviandad y fácil transporte) desde el descubrimiento de las gigantes, en el souvenir favorito de quienes visitaron y aun visitan la zona. Cientos de originales esferas livianas se encuentran hoy dispersas por todo el mundo.

 

            En mis constantes visitas al Delta del Diquís he podido constatar que esta situación no ha cambiado mucho. Pese al gran respeto que la mayoría de los pobladores del Cantón arqueológico de Osa tienen por sus tesoros patrimoniales, los saqueos continúan siendo incontrolables.

 

            Algunos artesanos de la zona, manufacturan hoy hermosas esferas en piedra, pero su arduo trabajo enfrenta la competencia desleal de huaqueros, quienes siguen encontrando y traficando con antiguas esferas pequeñas.

 

Ilus.7-3 Jardines de Museo Nal. (2010)

            Esto induce a pensar en una gran producción antigua de esferolítos livianos. Posiblemente su uso esté relacionado con la fabricación de las grandes.

 

            Si colocamos una esfera grande y pesada sobre un lecho dispuesto con esferas pequeñas, notaremos con asombro la relativa facilidad con que podemos hacer girar en cualquier dirección a la esfera pesada, esta facilidad aumentará conforme al grado de pulimento de las esferas, agréguese una corriente de agua y la resistencia será mínima. Es fácil concebir un método análogo, usado antaño para trabajar las últimas etapas de acabado final y pulimento de las esferas monumentales. Cabe resaltar que dicho pulimento fue aplicado a 100% de la superficie sin dejar un solo centímetro sin trabajar, lo cual indica una constante rotación en el acabado de la redonda escultura.

 

            Al observar esferas pequeñas podemos ver imperfecciones notorias en su contundencia (entre más pequeña más irregular) quizá esta imperfección no se deba a manos inexpertas, sino al posible uso antes mencionado.

 

La más grande registrada.

Ilus.7-4 Comparación aproximada

entre la esfera más grande registrada y un

individuo de unos 1.52 m. de altura

            Cerca de la ciudad de Palmar Sur encontramos el sitio arqueológico llamado “El Silencio”, ubicado en el piedemonte de la Fila Grisera.

            En la parte media de una pendiente, elevada unos 50 metros sobre el nivel de la llanura aluvial, fue descubierta el siglo pasado, en la década de los años cuarenta, “in situ” la esfera mas grande del mundo hecha por aborígenes del pasado. Pese a su descomunal tamaño, su registro oficial se da hasta el año 1991. Los expertos la encontraron hundida hasta su ecuador, al excavarla notaron que gran parte de su plataforma de sostén había sido destruida por huaqueros quienes buscaban tesoros.

 

            Hasta hoy, en todo el globo terráqueo, no existe reconocimiento de ninguna arcaica escultura esférica de mayor tamaño.

            Este insólito monumento ostenta un diámetro de 2.57 metros y su peso ponderado ronda las 18 toneladas.

           

Tristemente la incomparable esfera se encuentra muy deteriorada. La actividad agrícola y su costumbre de quemar las parcelas para preparar la siembra, la sometió durante muchos años a elevadas temperaturas, esto y los tupidos aguaceros han provocado una lenta e indeseable exfoliación del granito (se descascara).

 

Ilus.7-5. Sitio arqueológico El Silencio. 2010.

La esfera de 2.5 m. se encuentra hundida, casi hasta la mitad.

 

Para preservar el monumento, se ha levantado en varias ocasiones un rústico rancho con afán de protegerla de las inclemencias del tiempo. Pero el inevitable vandalismo se encarga de incendiar y destruir los ranchos. Confiamos en que las autoridades gubernamentales se decidan de una vez por todas a restaurar tan importante monolito y se le de la protección e importancia que merece, de lo contrario en pocos años la esfera más grande del mundo, será tan solo un peñasco amorfo.

 

            El sitio arqueológico donde es atormentada “la esfera del silencio” ha sido inspeccionado en forma minuciosa. Se logró identificar el basamento radial, donde fue colocada, demostrando así que no fue fabricada en el lugar. Sus inmediatos alrededores no presentan asentamientos humanos primitivos, únicamente se hallaron fragmentos dispersos de material cerámico y algunas hachas de forma acinturada, sugiriendo un uso ceremonial del espacio.

Ilus.7-6 Palmar Norte (2004) Ambas esferas superan los

dos metros de diámetro.

Tampoco se han podido localizar yacimientos de granito cercanos a la gigantesca escultura, esto indica que el monumento fue trasladado antiguamente hasta ese particular territorio.

 

Emplazar semejante esfera en tan difícil terreno, requirió sin duda de un titánico esfuerzo colectivo. Un simple recorrido desde el valle hasta el lugar en cuestión, nos puede dar una idea clara del trabajo invertido en su movilización y de la capacidad de los ingenieros amerindios para trasladar, cuesta arriba, enormes toneladas de granito redondo y sólido.  Sin asomo de duda el sitio elegido, debió tener un significado muy especial para los “Dikís”.  

 

            Por mi parte considero que esta majestuosa esfera, advertía sobre los dominios territoriales de la selecta elite gobernante, cuya inexpugnable fortaleza, conocida hoy como Brisha-cra, se erigió  a pocos kilómetros hacia el oriente de su emplazamiento, sobre las mágicas cumbres de la Fila Grisera.

En el equinoccio de primavera (21 de marzo) el sol escapa de Brisha-cra para besar a la esfera, la enlaza en su recorrido y al final de su mítico viaje descansa detrás de ella, entonces de ella, la esfera madre emerge la noche…

           

Regresando al tamaño de los monumentos, se considera este en relación al estatus socio económico de cada poblado. . Esta consideración se basa en el gastado concepto de los símbolos de poder, en la potencia adquisitiva del más fuerte, en la caduca presunción machista de quien la tiene más grande. Ideas que están muy bien representadas en los símbolos de poder de nuestra civilización actual, pero que difícilmente calzan en el rompecabezas amerindio.

 

Las esferas monumentales no fueron exclusivas de los grandes centros de asentamiento precolombino. Se han encontrado esferas de considerable tamaño en vestigios de aldeas pequeñas, ubicadas en el circuito aledaño al mega sitio de Palmar.

 

Ilus.7-7. Periodos arqueológicos

 

            Los expertos también creían, hasta hace muy poco, que el aumento en la dimensión de las esferas se relacionó con los cambios culturales, registrados en la región, allá por los años 800 después de Cristo. Época donde comienza el período arqueológico denominado “Chiriquí” (800 -1550 d.C)  Se pensó que fue en esta fase donde no solo aumenta la producción de esferas, sino además se incrementó notablemente el tamaño. El surgimiento de la metalurgia corresponde a ese tiempo, facilitando con sus nuevas tecnologías la fabricación de esferas más grandes y numerosas.

 

Ilus.7-8. Esferas gemelas. Ciudad Cortés (2010)

Sin embargo, el descubrimiento de esferas de gran tamaño y finamente acabadas, provenientes (en el tiempo) de la fase llamada “Aguas Buenas” (300 a.C – 800 d.C) ha tambaleado esta hipótesis. Un eventual y por demás desfasado hallazgo de esferas del periodo “Sinancrá” (1500 – 300 a.C) obligaría a los expertos a cambiar este añejo modelo usado para establecer la antigüedad de las esferas.

 

Repetición en el tamaño de las esferas

           

Un detalle admirable y por demás desconcertante en el estudio de estos prodigios, es encontrar muestras de idéntico tamaño, en los mismos sitios arqueológicos.

 

Esculpir el duro granito, hasta lograr su forma esférica, ya involucra un alto grado en el dominio de tecnologías avanzadas, pero hacer una réplica idéntica en la dimensión de una esfera, trabajada a mano y con herramientas de piedra, es inconcebible si no tomamos en cuenta, la verdadera estatura intelectual y científica de aquellos amerindios, quienes pudieron duplicar exactamente el tamaño, tanto de esferas grandes como pequeñas.

 

 

Ilus.7-9. Ciudad Neilly (2005)

 

Veamos algunos ejemplos que encontré hurgando en los registros arqueológicos, los cuales demuestran de manera irrefutable la capacidad tecnológica de reproducción que poseyeron nuestros aborígenes.

 

En Finca 7, se computaron seis esferas con un diámetro de 152 cm. y tres con 182 cm. ¡Exactos!

 

En Finca 5, se calcularon las dimensiones de un grupo de seis esferas. Todas, milimétricamente midieron 61 cm.

 

En Finca 4, se registra la medición de dos esferas mellizas, cada una con un diámetro preciso de 2 metros. Además se miden cuatro esferas de 60 cm. Y dos con 61 cm. ¡Hablamos de estrechísimos rangos de tolerancia, en la esculturización esférica de la piedra, efectuados en un mismo emplazamiento de esferas!

 

Ilus.7-10. Bahía Drake, poblado el Progreso (2005)

Existen más, muchos más, ejemplos de esta inexplicable réplica de medidas exactas. Antes de conocer este hecho comprobado, personalmente me cansaban e incluso me burlaba de las especulaciones matemáticas que implican la importancia en las dimensiones de las esferas del Diquís… Bueno, también he sido víctima de la malformación cultural que nos enseña: “Aquellos salvajes solo eran capaces de matarse entre si y vivir como bestias”

 

Hoy considero que algunos modelos científicos o paradigmas de la arqueología y antropología contemporáneas, deben de ser desechados de una vez por todas, si queremos adentrarnos en las verdades de nuestras civilizaciones antiguas. De lo contrario se continuarán adjudicando a la casualidad o al azar, descubrimientos de esta magnitud.

 

 

 

 

 

 

Ilus.7-11.Delta del Diquís, Sierpe, La Hacienda (2010)

Es hora de que los trabajadores de las ciencias sociales (antropólogos; etnógrafos; sociólogos, etc.) presten más atención a los aportes de matemáticos; astrólogos; físicos; psicólogos; astrofísicos; oceanógrafos; quánticos; astrónomos, y por que no, a los mismos esóteristas e inventores de ficciones. Todos y cada uno de ellos tiene algo que aportar en este: “Asunto Redondo”

 

En el artículo: “Alineamientos de Esferas” veremos mas ejemplos de réplicas de diámetros exactos y sus ubicaciones dentro de los conjuntos de esferas, donde podremos deducir la gran importancia que tenía para sus creadores la exacta dimensión de sus esculturas. Este factor de escala, en los racimos de esferas nos puede revelar aspectos insospechados de la intencionalidad de sus artífices.

 

Bajo el manto de aluvión

No se ha descartado la posibilidad de encontrar en el Delta, esferas de igual o superior tamaño a la mayor registrada.

 

            Los suelos blandos de la región albergan la expectativa, nada utópica, de localizar reliquias superiores a las 10 toneladas, sepultadas por centurias en las tierras bajas del Diquís.

Ilus.7-12 Una de las cuatro esferas que aun

permanecen sepultadas en Finca 6-p254

            El terreno donde descansa la gran esfera de “El Silencio”, fue acondicionado desde épocas pretéritas para soportar su solemne magnitud. Y se mantuvo a flor de tierra por siglos,  pero en la década de los años 50,  la avaricia de los saqueadores removió su soporte circular, y el pesado monumento empezó su acelerada inmersión. En pocos años se hundió hasta su ecuador.

 

            Los suelos de las laderas montañosas son mucho más compactos en relación a las llanuras aluviales, razón por la cual una gran parte de esferas fueron descubiertas soterradas, algunas sólo mostraban una pequeña corona superior y otras fueron halladas por excavación a más de 160 cm. por debajo del nivel del suelo. La existencia subterránea de esferas pesadas es desde cualquier punto de vista, más que factible. Por tanto el record ostentado por “El Silencio” puede ser igualado e inclusive superado en cualquier momento.

 

Tratándose de esferas líticas, el tamaño es importante, pero no necesariamente visto desde la perspectiva moderna de los símbolos de poder. El factor dimensional, las escalas de volumen y sus emplazamientos, nos puede revelar muchos detalles acerca de la intencionalidad de sus artífices.

 

 

 

Esferas y planetas

 

El alcance diametral en la amplitud de las esferas de piedra, estudiadas en Costa Rica es tan inconcebiblemente vasto, que fácilmente puede prestarse a las especulaciones más fantásticas jamás concebidas en relación a cualquier civilización prehispánica en América.

 

Mi vuelo imaginativo no es excepción a esta tendencia.

 

Les presento estas imágenes comparativas, pero con ellas no pretendo asegurar que los “Dikís” significaron en sus petro-esferas, las dimensiones de los planetas del sistema solar.

 

Esto es tan solo una contemplación comparativa.

 

 

Ilus.7-13 Planetas menores. Esta proporción de dimensiones es comparativa a los rangos de tamaño de esferas que van

de los 50 cm. a los 2 metros. Dentro de esta banda de diámetros se ubican la mayor cantidad de esferas halladas en

el Delta del Diquís y su amplio circuito arqueológico.

 

 

 

Ilus.7-14 Tierra – Luna

 

Esta relación aproximada de diámetros (1- ¼) es común verla sobre todo en las exposiciones de museos. Notaremos dicha analogía en las ilustraciones: 7-1 y 7-2, en esta última la proporción se notará en las esferas marcas con las letras e) y b)

 

 

 

 

Ilus.7-15. Planetas mayores.

Esta correspondencia de tamaño es común verla en los alineamientos de esferas

 

 

 

 

Ilus.7-16 En la analogía con el Sol, se comparan las esferas monumentales del Diquís con los esferolitos encontrados en otras regiones del territorio costarricense y a lo largo y ancho de todo el continente americano

 

 

ANTERIOR ÍNDICE SIGUIENTE

 Principal  / Esferas de piedra / Donaciones/ Galería de esferas / Reportajes / Videos/ Rincón literario/ Links

 © Alberto Sibaja Álvarez. San José, Costa Rica ® Siböwak

sibowak@gmail.com

 www.sibowak.com